Enrique Bunbury & Zoé juntos en Vegas
November 20th, 2011
Por Claudia Ponce
Fotografía Marlena Falbi
El cantante español Enrique Bunbury y la banda mexicana Zoé, compartieron escenarios por tercera vez, como parte de las fechas de su gira por los Estados Unidos. El Sábado 19 de Noviembre el House of Blues de Las Vegas recibió a estos dos exponentes del rock en español llenándose a reventar y marcando Noviembre como uno de los meses con más actividad de música en español en esta ciudad de las luces. Desde las 6 de la tarde aproximadamente se dejaron ver las filas de los fans que esperaban ansiosos y por igual a cada uno de los talentos. Y no fue hasta las 9: 44 de la noche que después de una disculpa por fallas de iluminación, las famosas palabras inauguraban la gran velada: “The show must go on”… Dicho esto, apareció en el escenario un Zoé cada vez más imponente, con León, su vocalista, al frente y sonriendo. Arrancaba una prometedora noche de Rock.
“Memo Rex” fue el primer tema ofrecido por la banda y pese a la tardanza y a la posible cancelación del evento por las fallas de iluminación, León y sus compañeros lucieron totalmente relajados y contentos en el escenario.Una vez terminada la primer canción el vocalista aprovechó para saludar a los presentes y agradecerles por la paciencia. La banda originaria de Monterrey, NL, México, continuó con temas como: “Ultimos días”, “Vynil” y alcabo de 15 minutos el público se había olvidado del retraso; ahora coreaban a una sola voz la tan famosa canción “La Vía Láctea”. “Sombras”, “Miel”, y por supuesto otras de las más coreadas: “Nada” se dejaron también escuchar en un House of Blues lleno como pocas veces se le puede ver. León anunciaba ahora la recién galardonada “mejor canción de rock alternativo” (Latin Grammy 2011) “Labios rotos” y por supuesto la reacción de los fans no se hizo esperar. Siguiendo con “Poli”, “ Polar” y “Repileptric”, León terminaba este bloque demostrando su destreza tocando la guitarra apoyada en su hombro.

Eran ya las 10:45 de la noche, y la banda conectaba con su público entre miradas y sonrisas y bailando entre canciones, la entrega era ahora: “Soñé”. La banda Mexicana premiada también por su álbum “MTV unplugged música de fondo” terminaba su participación a las 10:45 de la noche con un público que agradecido le aplaudía pero sin pedir más gritaba ahora: “Bunbury, Bunbury”.
Al cabo de unos 15 mins. aproximadamente, el característico telón de retazos de trapo se abría un poco al centro para dejar ver el stand del micrófono de Enrique Bunbury, 24 calaveras color café más una mucho más grande en la base dejaban ver y sentir el estilo de Enrique Bunbury.
Aunque al inicio del concierto hubiese parecido que la mayoría de los presentes había acudido al lugar por la banda Mexicana, durante el intermedio pareciera que hubiesen llegado todos los fans del ex-integrante de los Héroes del silencio. Parecía que la noche empezaba de Nuevo. Con las luces funcionando un poco major, los acordes del bajista rompieron la espera a las 11:18pm. Y ya cuando todos los Santos Inocentes tocaban los primeros acordes de “Llévame” hizo su impactante entrada Enrique Bunbury. Brillando con luz propia, tocando su guitarra entró al escenario luciendo regio con pantalón y saco negro, decorado con flamas entre rojo y naranja. Su característica melena rizada, arracadas y su impactante voz marcaron el inicio de un viaje entre canciones de material previo y la presentación en exclusiva de dos sencillos del Nuevo álbum : “Licenciado en Cantinas’.

El lugar completo se había transformado a estas alturas de la noche, ahora pocos permanecían sentados y la fascinación de los fans se notaba por todos lados. Fans de la ciudad y muchos otros que venían siguiendo al cantante desde sus primeras fechas en el vecino estado de California. Fue notoria la cercanía que el Rock Star mantiene entre sus músicos y su público, cantando varias veces muy cerca del público, haciéndose sentir muy accesible, muy cercano.Hablando del placer que es para ellos estar en Las Vegas, el cantante agradeció la paciencia por aguantar los problemas técnicos y charlaba con su público: “Tengo muchas canciones que quiero presentar” y en exclusiva algunos temas del nuevo disco más un repaso de canciones del pasado.
Los santos Inocentes junto con Enrique proyectan una solidez conseguida en todos estos años de carrera. El público no dejaba de gritar: “Enrique, Enrique”…y él en su rostro mostraba que lo recibía hasta el corazón.
“Irremediablemente cotidiano” fue el tema para continuar y Enrique Bunbury seguía sintiendo y bailando cada uno de los arreglos. Con los brazos arriba compartía ahora con su público: “El extranjero”. Por supuesto una de las más coreadas de la lista del artista.
Llegado el momento anunció en exclusiva el primer sencillo del álbum que está por estrenar a inicios del año próximo. El tan conocido tema “Ódiame” se escuchaba ahora en la voz rockera y española de el tan famoso y controversial cantante. Anunciando “ahora una de Radical Sonora” continuaba con “Big Bang”. Sexy, sensual, rockero, psicodélico.”El anzuelo” terminaba y el público no paraba de gritar: Enriqueee! Enriqueee!!!, y el artista seguía seduciendo a sus fans, quitándose poco a poco la chaqueta, desabrochándose la camisa y al final cuando parecía que se quedaría en pura camiseta de tirantes, regresó al micrófono con un chaleco coordinado con el diseño de su traje. Sin perder jamás su peculiar estilo. “Bujías para el dolor” sonaba en el lugar y el cantante con sus dos guitarristas y su bajista se encontraban al frente del escenario ofreciendo una simpática coreografía haciendo lucir cada vez más la impresionante presentación.

” De todo el mundo”, “Deshacer el mundo” y el también músico seguía invitando a su público a cantar. “Los habitantes”, “Sácame de aquí”, “Que tengas suertecita”. Y el público no dejaba de cantar y de gritar, hombres y mujeres, todos fans de este español de 44 años, que como el vino, pareciera mejorar con el tiempo.
“Muchas gracias a todos por acompañarnos y presentaba ahora a cada uno de sus Santos Inocentes: en la percusión: Quino Berja, en la batería: Ramón García, Renaje en el teclado, Rob Castela: Bajo y contrabajo, en la guitarra: Álvaro Sweet, y a su izquierada diciendo: “ustedes lo conocen”: Johnny Ben en la guitarra. Agregaba al final: “y un servidor” mientras juntos continuaban tocando: “El hombre delgado que no flaqueará jamás”. El cantante se despedía diciendo: “MUCHAS GRACIAS, HASTA SIEMPRE!!” ante un público que por supuesto, no estaba dispuesto a dejarlo ir.
Después de los gritos y aplauso que no paraban, regresaron al escenario y un Enrique fingiendo demencia le decía a sus seguidores: “si no les importa queremos cantarles dos temas más… sabemos que es muy tarde, las niñas tienen que ir a dormir, deberían ya estar en la cama”… compartían enseguida un tema que según dijo: “nos gusta especialmente: ojala les guste tanto como a nosotros. La canción: “Cosas olvidadas” formó parte del adelanto que el español regaló a sus fans como primicia de esos temas con los cuales dice: se licensió en Cantinas, y con la que también dice: pretende rendir honor a todos esos ritmos y letras panamericanos que han sido tan importante en su carrera. “Infinito” fue el tema elegido para despedir la noche definitivamente, aunque su público todavía quería más. Mientras seguían gritando su nombre: Enriqueee, Enriqueee! les tocaba escuchar al cantante volver a decir: “Hasta siempre”. Enrique Bunbury dejó el escenario abrazando a su gran amigo.

El telón cerró y un público que no quería irse tuvo que resignarse a seguir la velada fuera del recinto. El buen rock en español vibró en el House of Blues una vez más , fue un concierto que caló hondo y Frecuencia702 estuvo ahí para que no pierdas ningún detalle de la música que más te gusta.
Hasta siempre Bunbury! Hasta siempre Zoe. Y que Viva el Rock!





























































