
Por Claudia Ponce
Después de separaciones y reencuentros, cambio de nombre, producciones individuales y hasta la reciente nominación al Grammy para Saúl Hernández como solista, se presentaron con gran éxito en Las Vegas los tan famosos y sonados Caifanes.
Se podía apreciar el paso de los años en cada uno de los integrantes de la banda, y por lo mismo ese aire de leyenda del que hoy gozan. Se alcanzaba a notar ese gusto con el que, ante cualquier situación, cada uno de ellos disfrutaba del estar ahí, siendo Caifanes una vez más.
Todavía sigue siendo un misterio si las cosas entre sus integrantes están totalmente resueltas o no, sobre todo entre Marcovich y Hernández, pero de que en el escenario del House of Blues hubo música, hubo Rock, lo hubo.

El fin de semana del 15 al 18 de Septiembre, Las Vegas se convirtió en México y Caifanes llenó con sus seguidores uno de los espacios más emblemáticos para la escena del Rock en la ciudad . EL 16 de Septiembre The House of Blues en el Casino Mandalay Bay, estuvo retacado, desde los fans más conservadores y formales hasta los más irreverentes y roqueros, visitantes de otros países y residentes de la ciudad, todos a una sola voz, bailaron y cantaron –hasta morir-.
A lo largo de la noche, canciones que han marcado una época y más de una generación fueron bailadas y coreadas por cientos de seguidores, que se dieron cita este pasado viernes. No faltaron por supuesto las banderas mexicanas, los gritos de Viva México y una intensa nostalgia que se compartía entre todos. Nostalgia por un México querido que se extraña y por una banda que estaba de regreso, haciendo a todos los presentes viajar en el tiempo y sentirse en el ayer, tal vez hasta en casa.

Caifanes es una banda que desde sus inicios marcó la historia de la música del Rock en español, sobre todo en México, y este fin de semana vino a dejarlo bien claro. Ninguno de los integrantes ha informado si tienen planes de continuar como agrupación, si regresarán definitivamente con el mismo nombre o juntos de manera permanente, pero todos ellos al igual que sus fans, están sin lugar a dudas disfrutando de esta gira de los, otra vez Caifanes.
Fue imposible no saberse al menos una canción. Hasta los que no se consideraban fans comentaban entre el público: “ahhh, esa si me la se!”, “uuuuhhh! Yo me acuerdo” etc, etc. Caifanes logró que se viviera una fiesta en la que todos, pareciera, se conocían desde siempre, desde todas sus canciones.
“La célula que explota”, “Ayer me dijo un ave”, “La Negra Tomasa”,”Mátenme porque me muero” y muchas más etc… Una tras otra, las canciones de la banda se escucharon en vivo, resumiendo toda su producción discográfica en un completo paquete de éxitos.

Ya casi al final del concierto, antes de retirarse y volver dos veces a terminar y re-terminar, el solista de la agrupación tomó su cámara de video y se llevó unas cuantas imágenes de su público en el House of Blues que estaba a reventar.
Por si fuera poco y para cerrar con broche de oro, apareció en el escenario un mariachi. Entre el gozo y alboroto del público, la euforia no se detuvo más cuando Saúl Hernández, aceptó la invitación del mariachi y tomando el micrófono, un tanto tímido – o buscando su tono- empezó a cantar con ellos la famosa canción de José Alfredo Jiménez: “Si nos dejan”. Una de las grandes voces del Rock Mexicano cantaba con Mariachi en esta ciudad. Definitivamente uno de los momentos más especiales de la noche.
El mariachi tocó por una hora más aproximadamente, siendo así la única forma de que el público dejara de pedir: “otra, otra”, y finalmente el evento terminó.

Como los conciertos excepcionales donde el público canta y baila sin parar. Como los eventos en los que hay entrega del escenario hacia el público y viceversa, así fue el pasado concierto donde Saúl Hernández, Sabo Romo, Alfonso Andre, Alejandro Marcovich y Diego Herrera mejor conocidos juntos como Caifanes, dieron un concierto donde los cientos de seguidores salieron alegres y satisfechos donde siguieron celebrando en esta ciudad que todo lo tiene y los Caifanes se desaparecieron del escenario, pero hasta cuando? Todavía no se sabe.